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LOS METALES Y EL AMBIENTE.
Dependiendo de los factores geológicos, los metales encontrados
en los desechos mineros, pueden incluir arsénico, cobalto, cobre, cadmio,
cromo, oro, acero, plomo, plata y zinc. Los metales son esenciales para la
vida en cantidades pequeñas, pero en concentraciones altas, pueden ser
altamente tóxicos.
Los metales tienden a disolverse y moverse mas fácilmente en las aguas
ácidas asociadas con DAM. Para muchos tipos de rocas, el lixiviado de los
metales solo es significativo si el nivel de ácido baja a menos de 5.5 o 6
en la escala pH. Sin embargo, esto no es necesariamente el caso para
elementos como el molibdeno, zinc, cadmio, antimonio y arsénico, que pueden
permanecer saludable en valores pH naturales o alcalinos. 20
Transportados por el agua, los metales viajan grandes distancias, resultando
en la contaminación de corrientes de agua de manantiales y agua subterránea.
Cuando los metales están en una forma disuelta, son absorbidos mas
rápidamente y acumulados en la vida animal, y son por lo general, más
tóxicos que cuando están en su forma sólida. Efectos negativos subletales
pueden ocurrir mientas estas concentraciones de metales se asientan en
arroyos, riachuelos o mantos acuíferos. Debido a que la asimilación o
"adaptación" de los metales puede ocurrirle al tejido animal y a las
plantas, estos pueden ser pasados a otros animales en la cadena
alimenticia.