|
|
|
LA MINERIA, EL AGUA Y LA LEY.
En la Columbia Británica, las regulaciones para la prevención y el manejo de
impactos por desechos mineros son capturadas en una gama de leyes incluyendo
las federales (Acta de Pesca), así como las Actas Mineras de Valoración
Ambiental de la Columbia Británica en Canadá.
Desdichadamente, una reducción significativa en el presupuesto del gobierno
federal y en el de las provincias, ha afectado la capacidad para
administrar, monitorear y observar el cumplimiento de las leyes y pólizas
existentes. Como resultado, se han presentado problemas de manejo continuos
acerca de la calidad del agua y de los desperdicios de muchas minas,
incluyendo las recién aprobadas Huckleberry y South Kemess. Ha habido un
gran numero de accidentes que pudieron ser evitados, incluyendo la masiva
sedimentación creada en los arroyos que alojan peses, la construcción de
caminos con roca generadora de ácido, la no conformidad con el plan de
manejo de desechos y las repetidas violaciones de los estándares de la
calidad del agua.
Alan Young, del Consejo de la Minería Ambiental de la Columbia Británica ,
señala: "durante el ultimo ano, hemos visto una incapacidad en los
oficiales de los gobiernos regionales para monitorear y hacer cumplir los estándares ambientales en
varios sitios mineros. Las agencias no tienen los recursos para hacer el
trabajo, y desafortunadamente, algunas compañías no parecen responder a
menos que sean penalizadas. Sin estándares cumplidos nos enfrentamos con
una baja participación corporativa y una alta responsabilidad ecológica.
De acuerdo con Young, "podemos pagar ahora o después, y la historia nos ha
mostrado que, especialmente en el caso de la minería, la limpieza siempre es
mas costosa que la prevención. Algunas compañías conscientes entienden este
concepto, pero las leyes no se encuentran elaboradas para la gente
consciente, sino todo lo contrario."
La Asociación Minera de la Columbia Británica ha expresado su visión sobre
las regulaciones ambientales en una forma de "Póliza Publica para la
minería." Esta visión llama a el incremento de autorregulaciones,
disminución de estándares ambientales, responsabilidad limitada por el daño
ambiental y mayores derechos de acceso a los terrenos.
Este acercamiento desregulado favorecido por la industria, en un futuro
reducirá la responsabilidad, consistencia y transparencia con respecto a la
protección de valores ecológicos, tales como el agua limpia y la pesca sana.
Sin importar las protestas de algunas compañías acerca de si los estándares
serian cumplidos voluntariamente, o si la autorregulación seria "mas
eficiente", existe poca evidencia que sugiera que esto resultara en agua
limpia y de calidad segura. Sin una base regulatoria efectiva, las medidas
voluntarias no son, ni serán fuentes confiables, mucho menos salvaguardas
consistentes del mejoramiento del desempeño ambiental.
Encuestas recientes hechas a los lideres empresariales confirman la
importancia que tienen, tanto las leyes severas como las regulaciones en
el aseguramiento de la protección ambiental. En 1994 y de nuevo en 1996,
KPM6 Consultores de Manejo, condujeron encuestas entre 300 negocios en
distintos municipios, acerca de su programa de administración ambiental. En
los dos periodos de encuestas, mas del 90% dijo que la motivación principal
para establecer un sistema de administración ambiental, era el cumplir con
las regulaciones. Aproximadamente un 70% cito las responsabilidades del
director, un factor también relacionado con las leyes ambientales. Solo un
25% acepto se motivado por programas voluntarios.